jueves, 23 de mayo de 2013

Salsa verde mexicana




Esta es una de las salsas más características de la gastronomía mexicana. Fresca, con un picor agradable y un aroma a huerta que la hace deliciosa;  es perfecta para aderezar tacos, enchiladas, fajitas o nachos. Además es uno de los ingredientes más importantes en la preparación de los chilaquiles, un plato riquísimo y tradicional como esta misma salsa.

Ingredientes

1 kilo de tomatillos (Tomate verde y de pequeño tamaño)
3 chiles jalapeños (si le gusta el picante puede poner más cantidad)
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
4-5 cucharadas de cilantro fresco
Sal
½ cucharadita de comino
1 pizca de orégano
100 ml de caldo de verduras (Si es casero, mucho mejor)

Preparación

La preparación de esta salsa tiene dos modalidades:
La primera se trata de cocer en un poco de caldo los ingredientes, licuarlos y volver a cocinar.
La segunda, es la que detallo más abajo y se trata de asar o tostar los ingredientes para que de esta forma adquieran un sabor más intenso.
Yo la he preparado de ambas formas y queda buenísima. Pero si el tiempo escasea, me suelo decantar por la primera y les aseguro que no va en desmedro del sabor o la calidad de la salsa.
De hecho, esta receta me la dio una amiga mexicana que es una autentica crack en la cocina.
Vamos con la receta:
Lo primero que haremos será lavar los tomates y los chiles. Los escurriremos y reservaremos.
(El tomatillo mexicano no se encuentra fácilmente en Madrid. Lo que yo hago cuando necesito algún ingrediente exótico, es encargárselo al verdulero de mi barrio y él me trae el pedido de Mercamadrid. Otras veces he optado por comprarlos enlatados y francamente creo que no están nada mal.
Y con los chiles un poco de lo mismo, si no los consigue frescos en el mercado puede utilizarlos en conserva. Se adquieren en las grandes superficies en la sección de alimentos del mundo.)
Después corte la cebolla en 4, sin pelarla y con un tenedor machaque suavemente los dientes de ajo que tampoco habremos pelado. Póngalos en una sartén antiadherente con un par de gotas de aceite y dórelos por todos lados.


Siga el mismo procedimiento con los tomates y los chiles. Cuando todas las verduras estén doraditas las quitará del fuego y las dejará enfriar a temperatura ambiente; una vez fríos los ingredientes, procederemos a pelarlos y trocearlos.
Los incorporaremos al vaso de la licuadora y trituraremos con el caldo de verduras.
(A mi me gusta dejar algunos trozos, creo que queda mucho más rico y parecido al original, el que se hace con molcajete o mortero.) Añadiremos el cilantro, el comino y la pizca de orégano.
Nuevamente verteremos el puré sobre la sartén y  daremos otro hervor a la salsa. Dejaremos reducir y salpimentaremos. Removeremos bien y dispondremos en cuencos para servir en la mesa o envasaremos para su posterior utilización.

Espero que les guste

lunes, 20 de mayo de 2013

Merluza al horno con salsa Perrins




El ritmo frenético de las grandes ciudades, la falta de tiempo, el sedentarismo  y el alto consumo de comida rápida están incrementando los niveles de obesidad en el mundo desarrollado.
Existen múltiples enfermedades provocadas por una nutrición deficiente, ya sea en cantidad (por exceso o defecto) o por mala calidad: enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad, trastornos de la alimentación, enfermedades periodontales, caries y depresión, entre otras.
Pero si nos mentalizamos y dedicamos unos pocos minutos a la cocina podremos disfrutar de comidas sanas y deliciosas, fáciles de preparar y sin haber tenido que pasar horas guisando.
De eso se trata la receta de hoy, de preparar en menos de media hora un plato que además de estar riquísimo, cumple todos los requerimientos para llevar una alimentación sana y balanceada.
Yo lo he hecho al horno, de la manera tradicional. Pero si realmente cuentan con poquísimo tiempo, lo pueden hornear en el microondas y lo tendrán servido en la mesa en menos de 10 minutos. 

Ingredientes

4 lomos de merluza (puede utilizarlos congelados)
8 cucharadas de salsa Perrins
Sal
Pimienta (yo utilicé un popurrí de pimientas roja, verde y negra)
4 cucharadas de aceite de oliva
Hierbas aromáticas para decorar

Preparación

Poner los lomos de merluza en una fuente para horno. Poner una cucharada de aceite sobre cada uno de los lomos y salpimentar.
Dejar reposar unos minutos para que macere y finalmente bañar con la salsa Perrins.
Llevar al horno previamente calentado y hornear entre 15 y 20 minutos. (No debemos hornear demasiado, porque el pescado quedará seco)
Retirar del horno y servir caliente decorado con alguna hierba aromática y con guarnición de arroz salvaje, ensaladas surtidas o patatas.
Obtendrá un pescado jugoso y aromático con ese leve toque picante tan característico de la salsa Perrins.

Espero que les guste


Nota: Si sólo cuenta con 10 minutitos para prepararse la comida puede utilizar lomos de merluza congelados.
Para prepararlos tiene que sacarlos del congelador y ponerles el aceite de oliva por encima. Salpimentarlos y llevarlos al microondas en modo descongelar por unos 3-4 minutos.
Posteriormente bañar los lomos con salsa Perrins y darles otros 3-4 minutos en modo grill a máxima potencia y servir caliente acompañado de la guarnición que guste.

jueves, 9 de mayo de 2013

Quínoa con leche y fresas


Quínoa con leche, fresas y yogur

Este pseudo cereal de sabor agradable, rico en proteínas y de alto nivel nutritivo poco a poco está conquistando las cocinas europeas.
Con una larga historia detrás, se cree que su cultivo se remonta a unos 7.000 años en los  alrededores del Lago Titicaca, donde se han encontrado evidencias de su uso en algunas cerámicas de la cultura Tiahuanaco, con representaciones de la planta con varias panojas a los largo del tallo.
También se han hallado restos de quínoa en tumbas precolombinas del norte de Chile (Til-Til, Tarapacá, Calama y Arica) y en diferentes regiones de Perú.
El primer español en hacer mención de su cultivo fue Don Pedro de Valdivia en una carta dirigida al emperador Carlos V en el año 1551. Dice sobre los cultivos cerca de la actual ciudad de Concepción (Chile) que:
“abundosa de todos los mantenimientos que siembran los indios para su sustentación, así como maíz, papas y quinuas…”
 Este preciado alimento tiene múltiples usos en la cocina. Se utiliza en sopas, ensaladas, guisos, purés, postres y bebidas. Su harina se utiliza para hacer pan, así como galletas, fideos o albóndigas. Además su consumo habitual previene afecciones hepáticas,  se utiliza como analgésico bucal, tiene efectos calmantes, antinflamatorios, y cicatrizantes, entre muchos otros.
No contiene gluten, es bajo en grasas y rico en fibra, por lo que es un alimento ideal para eliminar toxinas.
Por su calidad, por su versatilidad y porque además  Naciones Unidas ha declarado 2013 como Año Internacional de la Quínoa, he decidido utilizarla para elaborar mi receta para el desafío de mayo del BBRC: Postres de leche y helados caseros.
Ingredientes
200 gramos de quínoa
500 ml de leche
100 gramos de azúcar
La piel de dos naranjas
1 ramita de canela
1 cucharada de extracto de vainilla.
Fresas frescas laminadas
1 yogur natural entero (opcional)
Preparación
Lavar minuciosamente la quínoa sobre un colador bajo el chorro de agua fría. Es muy importante llevar a cabo este paso porque la quínoa contiene un glucósido llamado saponina que es muy irritante para el estómago.
Posteriormente la cocinaremos por 10 minutos en agua hirviendo. Colaremos y reservaremos.
Por otro lado pondremos la leche al fuego en un cazo. Incorporaremos la ramita de canela, las pieles de naranja, el azúcar y el extracto de vainilla.
Cocinaremos a fuego medio hasta que la leche hierva. Añadiremos la quínoa y cocinaremos por 10 minutos más, revolviendo de vez en cuando.
Retirar del fuego y enfriar a temperatura ambiente.
Servir acompañada de las láminas de fresa, y si quiere una consistencia más densa, puede agregar una cucharada de yogur a cada una de los comensales.
Es un postre delicioso y saludable que recomiendo de todas maneras. Además gana muchísimo sabor si lo tomamos al día siguiente de su preparación.
Espero que les guste

Si quiere ver mi receta de guiso de pollo con quínoa, pinche aquí
Versión más líquida
 sin yogur

martes, 7 de mayo de 2013

Calabacines rellenos de gambas


Rellenar verduras es una costumbre muy arraigada en la gastronomía mediterránea. Se conservan escritos de época romana en los que se detalla cómo preparar carnes y verduras rellenas. También en la cocina árabe es tradicional el relleno de vegetales, que tras un guisado, da como resultado exquisitos y exóticos platos.
Lo habitual al rellenar calabacines es hacerlos con ternera picada y verduras. Una receta sencilla y muy rica, que también queda deliciosa con berenjenas. Hoy he querido cambiar el relleno de tierra a mar y prepararlos con un sofrito de gambas. Dándole un toque diferente y algo más festivo a un plato que no suele dejar indiferente a los comensales.
Ingredientes (para 2 raciones)
4 calabacines (Yo utilicé redondos, si va a emplear los alargados sólo necesita 2)
1 cebolla grande
3 dientes de ajo
200 gramos de gambas cocidas
150 ml de vino blanco
Sal
Pimienta
1 vaina de cayena
Aceite de oliva
1 cucharadita de Agar-agar o 1 cucharada sopera de salsa bechamel (opcional)
Queso parmesano
Preparación
Lavar los calabacines y cocerlos en agua con sal durante 20 minutos.
Cuando estén listos los retiraremos del fuego y escurriremos. Les cortaremos la parte superior y ayudándonos de una cuchara les quitaremos la pulpa, teniendo especial cuidado de no romperlos.
Una vez vaciados los pondremos boca abajo sobre papel absorbente para eliminar el exceso de agua y reservaremos la parte del tallo que hemos cortado para utilizarla en el posterior montaje del plato.
Finalmente picaremos en cuadros pequeños la carne de los calabacines y reservaremos.
Por otra parte pelaremos la cebolla y la picaremos en cuadros pequeñitos. También pelaremos los ajos y los laminaremos.
Los rehogaremos ln un buen chorro de aceite de oliva hasta que esta última empiece a coger un tono transparente. Entonces añadiremos las gambas y la vaina de cayena.
Cocinaremos las gambas hasta que empiecen a dorar. En ese momento añadiremos la carne de los calabacines, salpimentaremos, incorporaremos el vino blanco y dejaremos reducir durante unos minutos.
(Si la salsa nos ha quedado muy líquida, agregaremos una cucharadita de Agar-agar o bechamel. Personalmente prefiero el Agar-agar que es un espesante natural y es totalmente compatible con las dietas de control de peso.)
 Removeremos bien y retiraremos del fuego.
Poner los calabacines en una fuente refractaria y rellenar con la mezcla de cebolla y gambas.
Rematar con queso parmesano recién rallado y llevar al horno a 200º hasta que el queso se gratine.
Servir inmediatamente acompañado de arroz blanco o verduras a su elección.

Espero que les guste.

Si quiere ver mi receta de berenjenas rellenas pinche aquí